Claves para decir no a tus hijos y aprender a establecer límites

¿Por qué son útiles los límites?

Los niños necesitan límites para interactuar con lo que le rodea. Esos límites les ayudan a regular su comportamiento, lo que resulta imprescindible para su desarrollo. Les ayuda a saber que pueden hacer o que no en cada situación, como hacer las cosas de la forma más adecuada o como relacionarse con los demás.

Sin embargo, muchas veces esto se convierte en una tarea complicada porque en nuestro día a día tenemos que lidiar con el cansancio o el exceso de trabajo, y esto hace más difícil afrontar este tipo de situaciones. Esto nos lleva a decir si a todas sus demandas para evitar una pataleta o a ceder si nos prometen que es la última vez. Las consecuencias de gestionar este tipo de actitudes por parte del adulto, son que los niños se vuelven más exigentes, están más confundidos sobres como comportarse en determinadas situaciones y se crean mayores problemas en la dinámica familiar.

Esto no quiere decir que lo correcto es poner normas excesivas, ya que esto podría hacer que los niños desarrollen sentimos de ansiedad, perfeccionismo y preocupaciones por no estar a la altura. En definitiva, establecer límites y enseñar normas a los niños no es una tarea fácil.

¿Qué hago para que mi hijo acepte mis normas?

Estas son algunas claves para aprender a establecer límites de forma eficaz:

  1. Firmes, breves y claros: Las órdenes deben darse con una voz segura, con una mirada seria sin amenazar. Deben tener un lenguaje sencillo ajustado a la edad del niño, darse de una en una y que sean necesarias para que no resulten ineficaces. Así informamos a nuestros hijos qué es lo que se espera de ellos. Ej. en vez de decir “pórtate bien” explica qué es exactamente en ese momento portarse bien.
  2. En positivo: Es mejor informar al niño de ****lo que hay que hacer, no de lo que no hay que hacer. Los niños necesitan límites positivos para controlar su conducta y emociones. Ej. en vez de decir “no grites”, di “habla más bajo”.
  3. Ofrecer alternativas: De esta manera le enseñamos que debe aprender a esperar y saber cuando algo es apropiado. Ej. Si nos pide un helado a las siete de la tarde y no queremos dárselo porque sino no cena verdura podemos decirle “después de cenar”. O si para comer hay verduras, “Hoy para comer hay verdura ¿prefieres guisantes o judías?”
  4. Desaprobar la conducta: Desaprobar la conducta, no al niño. Dejar claro que la desaprobación es hacia el comportamiento y no con la persona ni sus sentimientos. Hay que centrarse en la conducta, no en al actitud del niño/a ni su valía. De lo contrario, puede afectar a la autoestima del niño/a. Ej. en lugar de decir “eres un desastre” di “mete los juguetes en las cajas”.
  5. Consistentes: Las órdenes o límites deben cumplirse y mantenerse en el tiempo. De lo contrario, podemos generar confusión en el niño/a.

Espero que te haya servido de ayuda y si tienes alguna duda o necesitas orientación con tu hijo ¡No dudes en ponerte en contacto conmigo!