
Las nuevas tecnologías, además de un medio de entretenimiento, nos ofrecen muchas herramientas educativas y son una forma fácil de conectarnos con el mundo y comunicarnos con los demás. Sin embargo, su mal uso o su uso excesivo a una edad prematura puede provocar repercusiones negativas en el desarrollo de los niños.
¿Cómo afecta el uso de pantallas en los niños y adolescentes?
En relación al lenguaje, si los niños y adolescentes hacen un uso excesivo de las tecnologías para comunicarse (con familiares o iguales) va a repercutir negativamente en el desarrollo del mismo. Esto es así porque ahora los niños y adolescentes se comunican a través de símbolos (memes, stickers, emojis). Esos símbolos representan situaciones y estados emocionales complejos que luego no son capaces de poner en palabras si abusan de este recurso. A su vez, se reduce el vocabulario, la capacidad de organización y planificación del de discurso y se deteriora lo pragmático al no tener a la persona delante (uso social del lenguaje).
A largo plazo esto se traduce en dificultades en la identificación, expresión y control emocional. Además de lo anterior y a corto plazo, si utilizo de forma frecuente la tablet para que mi hijo me deje hacer la compra o estar en casa tranquilo, no aprenderá a gestionar el aburrimiento o el malestar y por tanto, su tolerancia a la frustración será muy baja. Igualmente, si en vez de dedicar tiempo antes, durante o después de las comidas a hablar sobre cómo ha ido el día, os ponéis con el móvil o la televisión, eso afectará al vínculo y a la comunicación que tienes con tu hijo.
En lo social, todo lo anterior acaba repercutiendo en cómo tu hijo se relaciona con los demás. Pero si además, dejamos que dedique más tiempo a las pantallas que a jugar con otros iguales, limitamos el desarrollo de habilidades sociales. Además de la variable tiempo, es importante tener en cuenta la variable de contenido. Si no hacemos un control de los sitios que visita nuestro hijo por internet, puede aprender formas de comportarse y relacionarse desadaptativas.
En relación con los aprendizajes, cada vez es más habitual que en los colegios utilicen diariamente ordenadores o tablet, y en mi opinión profesional, es un gran error. Como digo al principio de este blog, las nuevas tecnologías nos ofrecen muchas herramientas para ampliar datos, actividades lúdicas o formas de organizar la información para hacer los aprendizajes más atractivos. Y está bien utilizar todos esos recursos, pero nunca deben sustituir a la lectura y escritura en papel, y menos a una edad temprana. En los primeros años de escolaridad, afecta a la motricidad fina, que a su vez dificulta el desarrollo de las técnicas instrumentales del aprendizaje (lectura y escritura), reduce el rendimiento académico, la imaginación y la creatividad.
¿Cómo gestiono el uso de pantallas?
Después de hablaros de cómo repercuten las pantallas en los niños y adolescentes, vamos a hablar de cómo controlar algunas variables (tiempo excesivo, sin control de contenidos) para favorecer un uso responsable de las mismas y poder aprovechar todos sus beneficios.
- Lo primero es fijar tiempos de uso desde una edad temprana. Además de fijar límites (tiempos de uso), hay momentos en los que no es recomendable utilizar pantallas. Por ejemplo, en las comidas o cenas, por la noche, para evitar rabietas, etc. En general, todos aquellos momentos en los que se utilizarían de manera pasiva.
- Limita los contenidos con aplicaciones de control parental. Es recomendable supervisar, manteniendo una comunicación fluida con tu hijo sobre los sitios que visita en internet y sus consecuencias.
- Prioriza otras alternativas de ocio. Es normal que los niños pidan una serie o un juego específico, la mayoría de los niños lo hacen y es un tema de conversación que tendrán después en sus encuentros sociales. Pero no se puede abusar. Prioriza alternativas de ocio sin pantallas (adaptadas a la edad) como juguetes, juegos de mesa, lectura, salidas y actividades en familia o con iguales.
- Haz de modelo teniendo hábitos saludables de consumo. No puedes pedir a tu hijo que respete los límites de uso si tú no lo haces.
- Y finalmente, retrasa la edad de su primer móvil. No es recomendable que tengan teléfono hasta que empiecen las salidas y lo necesite para comunicarse con padres y amigos.
¿Cuánto tiempo de pantalla es adecuado para los niños?
En cuanto al tiempo de uso, hay diferencia de opiniones entre los profesionales. No obstante, existe cierto consenso en recomendar que, en la medida de lo posible, hasta los 6 años no haya pantallas. A partir de esa edad:
- De 7 a 12 años, 1 hora aproximadamente.
- De 12 a 13, menos de 2 horas.
