Pautas para el uso de pantallas y redes sociales

Adicción a pantallas

Las pantallas y las redes sociales, junto con otras nuevas tecnologías, están instauradas en nuestro día a día y forman parte de la vida. Pero existen muchas dudas sobre este tema ¿Cuál es la edad recomendada para dar el primer teléfono móvil a un niño? ¿Es recomendable prohibir los teléfonos móviles a los niños? ¿Cuál es el tiempo recomendado de pantallas?  

Pues bien, no hay una respuesta única y sencilla a éstas cuestiones. Lo que sí está claro es que tienen una repercusión negativa en el desarrollo de los niños y adolescentes a nivel emocional (mayores tasas de ansiedad y bajo estado de ánimo), social (aislamiento, conductas de riesgo, situaciones de abuso, etc.), cognitivo (problemas atenciones y menor capacidad general), aprendizaje (menor rendimiento en lectoescritura). 

Pero todas estas consecuencias no están relacionadas tanto con el uso de las tecnologías, sino con el mal uso de estas. Esto es, dar una pantalla sin límites. Nosotros como adultos somos los responsables de los menores y del uso que hacen los mismos de las pantallas, y es por eso debemos de poner límites y ser modelos. 

Este documento tiene como objetivo responder a todas estas cuestiones y ofrecer una orientación sobre cómo abordar el uso de pantallas y redes sociales en el contexto familiar. 

¿Cuál es el tiempo recomendado de pantallas al día? 

En cuanto al tiempo de uso, hay diferencia de opiniones entre los diferentes profesionales. No obstante, existe cierto consenso en recomendar que, en la medida de lo posible, hasta los 6 años no haya pantallas. A partir de esa edad: 

  • De 7 a 12 años, 1 hora aproximadamente. 
  • De 12 a 13, menos de 2 horas. 

Siempre hay que ser flexible a la hora de llevar a la práctica estas recomendaciones y adaptarlo a tu situación familiar. 

¿Cuál es la edad recomendada para dar el primer teléfono móvil a un niño? ¿Es recomendable prohibir los teléfonos móviles a los niños? 

Profesionalmente, considero que no hay una edad ideal. No obstante, recomiendo retrasarlo lo máximo posible y una vez se deje, con supervisión. Pero hay que tener en consideración que no entregar un smartphone puede tener un impacto social (ej. Aislamiento, burlas).  

Algo más importante que poner una hora de empezar con el teléfono y prohibir, es educar en un consumo saludable y responsable. Una buena idea es comenzar con un teléfono que no sea Smartphone, un teléfono antiguo que le permita comunicarse. A partir de ahí y en función de su contexto social, valorar la edad a la que no darle el teléfono puede suponer un coste social es mejor baremos que pensar en una edad establecida recomendable. 

Entonces ¿Cómo lo hago? 

Teniendo en cuenta lo anterior ¿Cómo hago para que mi hijo tenga un consumo saludable de pantallas? Lo primero, siendo modelo del mismo. No podemos exigir algo a nuestro hijo si nosotros no lo llevamos a cabo. Y, después, haz un contrato de uso desde el principio. Esto le permitirá saber a tu hijo qué puede hacer y qué no, además de las consecuencias por no llevarlo a cabo. 

A continuación, te expongo una seria de recomendaciones para el buen eso de pantallas: 

  • Cuanto menos y más tarde mejor. Cuanto menos tiempo de pantalla y más tarde puedan acceder a ellas, teniendo en cuenta lo que os he explicado anteriormente, mejor.  
  • Primeros contenidos audiovisuales lentos. La mayoría de los dibujos y contenidos audiovisuales actuales siguen un ritmo muy alto con un exceso de estimulación. Es mejor optar por opciones más lentas con narradores omniscientes como Pepa Pig, Pocoyó, Bluey, etc. 
  • No tener encendida la televisión u otros dispositivos de manera pasiva. Esto también es perjudicial. Cuando se consuma intentar que tenga un objetivo claro (lúdico, de aprendizaje, de tiempo en familia, etc.) 
  • En relación con lo anterior, no utilizar pantallas durante las comidas. 
  • Mantener espacios libres de pantallas dentro de casa. Espacios como el baño, la habitación, la cocina en momentos de comidas. 
  • Pactar que la carga del móvil sea fuera de la habitación
  • Evitar la multipantalla. Un ejemplo muy habitual de esto es estar viendo una peli y mirar el teléfono al mismo tiempo. Es una sobreestimulación innecesaria y muy dañina. 
  • No dar el teléfono para evitar o “controlar” una rabieta. No va a conseguir nada, todo lo contrario, la próxima vez la rabieta será peor y no le hemos enseñado nada. 
  • Poner un toque de queda digital para toda la familia, en función de vuestras necesidades y la edad de vuestro hijo.  
  • Utilizar control parental. Aplicaciones como Family Link son una buena opción. Es importante que la supervisión no se limite a este tipo de aplicaciones. Hay que controlar que sitios web visitan, cómo o con quién

Si necesitas orientación familiar sobre el tema y estás buscando un psicólogo infantil en Santander, estaré encantada de atenderte.